lunes, 20 de diciembre de 2010

Hay Hoyos Negros Entre Nosotros

Me parece muy divertida, la forma en la que uno se va ubicando en un mapa social, conociendo amigos y conociendo a los amigos de tus amigos, el teorema del mundo chiquito básicamente dice que un punto nunca esta muy lejos de otro, el chiste es que uno siempre se encuentra conectado en espacio, forma y momento, con alguien más, todo mundo sabe que el mundo es asquerosamente pequeño.

De las relaciones personales siempre me he quedado perplejo, es curioso como las personas más trascendentes en nuestra historia no siempre han llegado a nosotros de manera directa, es un poco esto de que uno nunca sabe para quien trabaja, así pues, uno no sabe si la sonrisa o saludo que fue y vino tiene origen en alguien más.

A ver si me explico, la luna gira alrededor de la tierra por obra de la gravedad, la tierra gira alrededor del sol, astro que su vez corre sobre la órbita que le dicta una galaxia, galaxia de galaxias que claro giran y giran alrededor de algo, al fin la luna alrededor de ese algo grande y pesado que logra equilibrar el cosmos de la misma manera que una mirada equilibra y da sentido a un milagro (que cursi, me doy asco).

Siempre el más pesado dicta la trayectoria, aunque nadie conozca, ni vea, ni ubique a ese rechoncho material, esa inercia llamada destino, suerte, por venir, o la simple colección de consecuencias encarnadas por presente, pasado y futuro, cada uno de nosotros resulta tener el peso importante a según las emociones generadas en alguien más, todos somos esa mirada que permite equilibrar las intenciones y las acciones, todos tenemos ese peso específico que equilibra el universo y lo mantiene girando alrededor de uno y con respecto a todo, pero todos nos encontramos en ese mismo cachito de espacio en modo y circunstancia, siguiendo la, en este caso muy relativa ley de la gravedad, los pequeñitos le siguen al grandote, siempre con esa intención de juntar los cuerpos en órbitas exactas.

No siempre es claro que en las clases sociales existan jerarquías, generalmente se espera que eso sea falso, pero lo que si sucede es que generamos vínculos más afectivos con unas personas que con otras, el propio paso del tiempo en compañía genera la costumbre, muchas veces más peligrosa que el amor, los vicios también se hacen con las personas, uno se va haciendo adicto a los rituales de alguien, a la forma en la que habla, en la que mira, en la que ríe, el tipo de criterio que ocupa en cada situación, el propio vicio de compartir en alusión de no estar solo.

No es que este mal estar solo, pienso que es bueno compartir y acuñar con la finalidad de ser siempre mejores, solo los soberbios se entienden inmejorables, quizá el soberbio tenga razón pero a nadie le importa, nadie les importa, es la forma en la que alguien se relaciona con otro lo que genera el lazo en rigor e importancia, lazo que el propio tiempo como otra más de las circunstancias permea de materiales preciosos, invisibles y cada vez mas insolutos en el tiempo.

Los amigos son una segunda existencia, de dónde viene la amistad, de donde vienen los compañeros. Todos juntos en un mismo instante.

Primer golpe

viernes, 3 de diciembre de 2010

El sol te mira con curiosidad.

Sobre el tiempo, no debajo, ni desde algún tiempo, nunca en tiempo, jamás fuera de tiempo, ni dos minutos después, siempre sobre el tiempo, pero nunca dentro de él.

Supongo que la vida en la ciudad es como una furtiva pelea por alcanzar las metas que alguien más ya ha alcanzado, por si acaso se logran en un tiempo mejor, uno se gana el confort social y si se logra por primera vez se pasa a la historia, o al menos a la historia relativa como un hito en los anales de la contundencia, es por eso que hace muchos millones de años, el sol no tiene la menor importancia, desde que el tiempo es preciso, el sol ha dejado de importar para proponer las horas, basta con mirar y creer en el celular o reloj para saber si se está bien o si se está mal, todo a según se ha aconsejado estar.

Llegar tarde implica una falta de respeto para el coautor o actores de la reunión, el que tarde ha llegado ha desperdiciado valiosísimo tiempo que no le pertenecía, se le había supuesto un tiempo predeterminado y ahora sin más decide que cualquier evento imprevisto o asunto que lo obligase a llegar tarde, es más importante que el tiempo de quienes con justa razón se exasperan por aquellas sensación de desperdiciar el recurso más escaso y no renovable del universo, sobre su valor en términos monetarios no quiero profundizar sólo digamos que el tiempo es oro y el oro vale más al paso del tiempo, bueno, entonces ya se está claro no hay que llegar tarde a ninguna reunión acordada, eso sería deseable, así uno no desperdiciara tiempo que no le pertenece, ni gasta lo que bien podría estar haciendo con otros.

El costo de oportunidad del otro y el de uno, es curioso cuando se plantea en términos monetarios, pues a menudo uno se pregunta qué se debe hacer cuando en una reunión uno bien hubiera apreciado más el tiempo en cualquier otra cosa o mejor aun con cualquier otra persona, se imaginan solo por un momento, demandándole a ese ser que nos dejo en el acervo de la soledad, todo el tiempo perdido.

Y justificándolo con el costo de oportunidad expresado con una tasa por ejemplo, el costo de oportunidad de haber gastado tantas horas aprendiendo de sus besos y soportando sus mordidas, desdeñando a excelentes bailarinas para soportar sus pisotones, las noches que uno deja en la alcoba gastando la piel con toda la intención de entregar todo lo demás, luego entonces, uno ahí demandando el costo de lo no aprovechado, esa infame grosería que bien podría en la ruina a cualquier país, si uno pagara un peso por minuto que llega tarde, si uno pagara un peso por cada hora que le hace desperdiciar al otro, si uno pagara lo justo por abandonar al amor de la vida, cuanto debería gastar por no ser sincero, por obedecer a los demás.

Imaginen demandando al traidor-mejor amigo, que se escapó con tu fulana, sumando las horas que le has dedicado a escuchar sus problemas, su síndrome de Edipo, su pésimo gusto por los coches, su chistes agrios y tan sin chiste, compartiendo las borracheras y cafés que le has invitando ayudándolo a vivir tras la tragedia del abandono, tanto presentarle a las amigas de la novia, para que el final sea la novia ”la buena” arreglar ese asunto si saldría caro, deje usted los sentimientos de lado, el tiempo que uno tendrá también que desperdiciar de otros amigos, consiguiendo a otros amigos, la amistad sale cara.

Es claro el costo de oportunidad se llama así, por que las oportunidades, son como buenas y ocasionales pasajeras en el curso de la vida pero basta un momento u otro, un parpadeo para que estas se bajen, y se suban al destino de alguien más, más nos vale no llegar tarde a su encuentro y procurarlas en lo posible, socorrer a los días en su uso adecuado.

miércoles, 6 de octubre de 2010

La vida es una broma,

La vida está al revés, mal, confundida, es por eso parece una broma, es la conclusión a la que he llegado he de admitirlo muy inspirado por un tal Quino, quien hace ya algunos años publicó su célebre cuartilla, "La vida según Quino" si usted mi muy apreciado lector no ha tenido la oportunidad de contagiarse de esta filosofía le convido un poco, y cito:

La vida según Quino
Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal... Debería ser al revés!!!
Uno debería morir primero, para quitarse ya ese problema.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te larguen cuando ya no seas tan viejo.
Entonces empiezas a trabajar y se trabaja durante treinta o cuarenta años hasta que se sea lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. Fiestas, parrandeadas, alcohol, salír con hombres o mujeres (según el caso),
que sé yo...., hasta que estás listo para entrar en la secundaria.
Después pasas a la primaria, eres un niño que se pasa la vida jugando sin responsabilidades de ningún tipo.
Luego llegas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno, y te pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico hasta que......
....Tu vida se apaga en un tremendo orgasmo...
¡¡¡ESO SI ES VIDA!!

Quino

Un poco dándole vuelta a esta magnífica idea, y bueno, terriblemente desilusionado con la realidad que compartimos con nuestros (por que son nuestros) adultos mayores, viejos, octogenarios, ancianos, ellos son nuestra mejor aproximación hoy a nuestro futuro, son lo que seremos, aja!, así, terrible, seremos tiernos e incapacitados para mover cualquier cosa, con dolores en cuanto tejido nos quede, y ya de la soledad ni hablemos.
Por si esto fuera poco, la vida continua con su ancha carcajada, dejándonos un sistema de pensiones cada día más miserable, pues sucede que hace algunos meses atrás la heroica suprema corte de justica de esta nación ha declarado que no se deben pagar más de 10 salarios mínimos por concepto de pensión a una persona, (si es viejo tiene que ser pobre) pero usted ni se apure eh!, esta nueva norma a usted ni le va ni le viene las últimas personas en este país (México) que alcanzaron un pensión ya la tienen.
Lo que usted tiene ahora o aspira a tener es una cuenta de ahorros, donde una parte de su salario quincena tras quincena ira engordado dicha cuenta, esto ni de chiste es suficiente, pero no se preocupe gracias a él magistral jineteo de un grupo de instituciones financiaras su dinero se incrementara en sustancia y según su edad, (por una módica comisión claro).

No crea que no hemos pensado en que va a morir, parece que es en lo único que se piensa, es pues entre más joven sea, mayor riesgo puede soportar su dinero, con el fin de que al cabo de sus 50 años de trabajo, ya por sus 70 usted cuente con casa y dinero, (pero no mucho he!), y digo eso es en el mejor de los casos, caso muy alejado de la media a la que aspira población.
La realidad es que existe una porcentaje de la población que ni siquiera cuenta con acceso a estos sistemas de ahorro para el retiro, a lo más cuanta con una insipiente protección por parte del estado, asunto que se le debe a un “izquierdoso” apellidado Obrador, en resumen usted como yo a sus 70 años tendrá una insipiente e insultante cantidad mensual con la cual tendrá a bien sobrevivir, y mostrará que tiene una mayor astucia para jinetear su dinero pues esto que es “suficiente” para sobrevivir, tendrá que repartirlo entre medicinas, doctores, psicólogos, tratando de disminuir los estragos del tiempo en su cuerpo y eso si no ha desarrollado enfermedades crónicas y degenerativas, caso en el cual no tendrá que preocuparse mucho por el futuro, (es aquí donde pongo en duda el que hacer de los actuarios en nuestro país, gremio para el cual me entreno, pero ese asunto es harina de otro costal).
No todo está perdido, aun tienen las ganas y la fuerzas para llegar a viejo, como llegue ya no es nuestro asunto.
En moda se ha puesto el tema de los ninis, al parecer constituida en su mayoría por jóvenes es una tribu urbana que simple y sencillamente hace nada, la educación superior les resulta inaccesible, y el empleo inexistente, ¿y como es que sobreviven? pues fácil son mantenidos por sus padres, adultos que están a nada o casi nada de ser adultos mayores al paso de unos años se ubicaran en esa población que busca el retiro, para ynoa tendrán dinero para ello, (a mi me preocupan más esta población que la de los ninis).
Bueno, estos adultos que si tienen empleo, lo conservaran hasta el día de su muerte o antes si llega otra crisis, pero no podrán acceder a un retiro suficiente, para seguir manteniendo a estos ninis, lo bueno es que se espera que la economía crezca (el problema es para donde y como crece, ahí nomás Slim incremento su fortuna en un 38%) y así darán oportunidad a algunos de estos muchachos inexpertos y sin educación superior, para dirigir el país.
Digo que al parecer es la forma en la que siempre se ha dirigido esta nación, como es claro el resto tendrá que buscar oportunidades en otros lugares, o aceptar lo que debió ser el súper bono demográfico, como la lucha encarnizada por un empleo mal pagado, total que los jóvenes y los viejos estamos jodidos, y estamos jodidos por que todo está al revés, como Quino hace años nos advirtió; la situación si bien es insostenible, no es la única forma de hacer las cosas.

Imagine que cambiamos los patrones, que tal que le damos esa pensión a los jóvenes, los becamos, los preparamos, dejamos viajen por el mundo, que utilicen todo su fuerza y su juventud, para disfrutar de este paraíso, que viajen visiten sus playas, conozcan gente de otros lados, que vivan la vida a raudales, (de cualquier forma ya se les mantiene y a las viejos ya se les mata de hambre), que se revienten en fiestas, que conozcan el amor de su vida, que disfruten de los conciertos y la cultura, que amplíen su cerebreo, que abran su mente, que el horizonte sea el primer destino, cuando sus energías, vitalidad y inexperiencia las permite maravillarse tanto como se pueda de este mundo, lograr que jamás pierdan la capacidad de asombro, esto bien puede suceder en de los 20 a los 25, 26, si y solo si el asunto es soportable hasta los 27, solo unos años.

Bueno imaginen pues a ese ejercito de jóvenes bien vividos, jóvenes de mundo, jóvenes entrenados en lo que prefieran, con una educación superior, quizá hasta con posgrado, es pues un recurso humano que mantendrá a la nueva generación de jóvenes experimentados y educados, así peleando esta vez desde el mismo nivel, por un empleo mejor pagado, haciendo de nuevo una regordeta pensión para jóvenes nutrida de un cacho de los salarios de estos ahora adultos trabajadores, en oficinas, farmacias, hospitales, granjas vaya en todas las industrias, participando en esta pensión que será pareja e igual para todos los jóvenes, que insisto están llenos de energías y ganas para recorrer el mundo y ser felices, de nuevo regresar a cubrir el costo de las pensiones entre toda la población trabajadora, con reservas, que permiten un “jineteo” con mayores rendimientos, es pues la oportunidad para entrar a los 30 años ya, a trabajar, a trabajar como burro, partirse el lomo, a pagar lo vivido, con las mismas oportunidades y ganancias que se tiene en el contexto actual, poder pagar una casita, un coche o dos, tener una familia, con hijos de cuya educación superior se habrá empezado a pagar desde antes que nacieran, hijos que podrán disfrutar del mundo a raudales, y ahora si llegar tan lejos como ellos puedan o quieran.

Ya creciste, ya estudiaste, ya viajaste, ya viviste la mar, y claro que siempre habrá más la capacidad de ahorrar para las vacaciones familiares nadie te las quita (o te las da).

Igual uno no se salva de trabajar (nunca), después de trabajar y pagar (lo ya mamado), claro todos nos preguntamos ¿qué pasará con los viejos? Ellos llegarán a viejos, con las fuerzas disminuidas, las ganas abreviadas, yo propongo para ellos playas paradisiacas, donde a su servicio tendrán a todos esos jovencitos que decidieron no estudiar, para cumplir sus caprichos, desde un paseo en barco hasta una pedicura perfecta, acceder a esos spas que tan de moda están, pasar los últimos años de tu vida en una hermosa playa rodeada de personas de tu edad, consultando bibliotecas, películas, mirando al mar y disfrutando su somnífero oleaje.

He de confesar que me encantaría que las drogas fueran legales al menos en dichos lugares, todos sabemos las drogas deterioran pero ya a esa edad que más da, una experiencia entre dimensiones no se le niega a nadie, muy probablemente será la mejor aproximación que se tenga a un orgasmo.

Esto claro, para ser sinceros, me parece imposible e inviable, esta sociedad difícilmente se pone de acuerdo para atarse los zapatos y salir a caminar, además de la desconfianza que siempre entre los mexicanos impera, sin dejar de lado a quienes les gusta hacer nada y la vida les parece poco tiempo para dormir. Todos le encontrara a lo menos un hueco a esta fantasía, no es una tesis, es solo una idea que en mi cabeza servía de poco.

Mi intención es hacer notar que hay otras formas de imaginar y ser en este mundo, no estamos malditos, más que por nuestra apatía, de ganas de permanecer igual, jodidos, de mamar y alimentar al sistema baja su falso manto de “si estas mal, pero todo cambio te pondría peor”.

domingo, 15 de agosto de 2010

Dime quien eres y te dire cuanto debes...

La magia de nuestros días está compuesta por uno de los espíritus más tácitos de la humanidad, esa sin razón que otorga las decisiones, la fe, que en sus presentaciones mas banales también se llama crédito, creer, eso es lo que hace un banco cuando nos presta dinero a una tasa determinada para hacer más dinero del dinero por el fenómeno ese tan raro y complejo que es el tiempo a partir del riesgo de tener fe en un simple humano, y bueno de cómo funciona esta fe (créditos) es lo que me toca platicar hoy, quisiera comunicarles porque está razón de fe paga, es simple, la vida es finita y no basta tener licencia para vivirla, todos nos vamos a morir y ante eso los banqueros no pueden hacer nada, pero ante lo que si pueden hacer y lo hacen es pagarte la vida por adelantado, cualquier rico adinerado te puede pagar hoy el valor presente de todas las quincenas que puedes ganar durante toda tu vida, ni siquiera lo imaginas, ¿cuántos millones crees que podrás generar por tu paso por este mundo veinte, cien, mil? Solo para darte un parámetro el hombre más acaudalado, tiene así en efectivo unos 53,500 millones de dólares, sin valuar bienes o empresas, solo efectivo, y como obvio es generará más, más, y más, hipotecar la vida, hoy recibe todo lo que vas a ganar en toda tu vida y lo único que tendrás será mucho dinero pero ya no habrá más, como la vida cuando se acaba se acaba, feo ¿no?, entonces tendrás que trabajar toda el tiempo para pagar eso que no te pertenece, el dinero que ahora funciona como licencia para vivir, porque la vida si es tuya pero la tienes que acompañar con lujos y bonitos bienes para poder vivir como Dios manda y eso se paga con el tiempo no libre.

Cuál es la diferencia entre el que presta y el que pide prestado, pues que uno tiene para prestar (y cobrar) y otro tiene fe, fe en sí mismo, cree que podrá pagar y si podría, pero ese enemigo buena onda que tan amablemente nos trajo Jhon Law la tasa, el riesgo, la usura, el interés, el valor del dinero, el valor de la fe, la plusvalía del trabajo, la mejor oferta que el tiempo podría aceptar, este es el mundo de hoy, la velocidad de nuestros días, la vida citadina radica detrás de las preocupaciones del dinero y del tiempo, ambos siempre insuficientes, ambos relacionados y explícitos dentro de la belleza generada por la tasa de interés y detrás la fe, la credibilidad enmarcada, y si ya te aburrió que hable de los banqueros gordos y horribles que rellenan sus bolsillos con nuestro sudor, deja que te mencione a los otros gordos sotanozos que rellenan sus barrigas con lo otro que también tenemos y nadie nos puede quitar, la muerte, porque desde el principio del cristianismo, bueno en realidad desde antes, pero el cristianismo es hoy el mas acaudalado de los usureros de la fe, ellos nos han cobrado por siglos al menos 20, el valor de cada una de nuestras culpas, de nuestros pecados (que ellos inventaron dicho sea de paso) ninguna de las sociedades ubicadas en una mega polis es capaz de alcanzar una objetividad tal, que le permita un apego solo a los castigos que remedian faltas (cárcel) porque además tampoco funciona, es pues la moral como nicho de las buenas costumbres con raíces ambiguas pero cristinas las que acogen a la sociedad en una moral colectiva, en un juicio tácito que se firma al principio de nuestras vidas, y nos trae culpa sanéable con sacrificios personales, y como no hay nada mas mío que el dinero, este es altamente aceptable como para dispensar, perdonar, y reivindicar en el camino correcto, al menos del arrepentimiento del alma, que de no encontrarse arrepentida no podrá morir, no morirá y vagara por la eternidad, (¡no bueno!) la eternidad, esa cantidad de tiempo tan grande asusta, uno puede vivir toda una vida de miserias, pero una eternidad en pena me resulta un atropello a cualquier mínima justicia, entonces bajo esta lógica es claro que cualquiera de los buenos creyentes estamos dispuestos a pagar lo que sea, repito lo que sea, por no pasar la eternidad con penas, y solo para hacernos una idea de lo que esto representa, imagina por favor querido lector, con cuanto se pagan las culpas de los creyentes por 2000 años, nomas considerando los 108000 domingos que se le imparte misa a una iglesia de ¿qué será? 100 millones de personas en todo el mundo, es claro que esto de pagar para expropiar los pecados deja más, mucho más, que la capacidad de hacer con ellos (los pecados), lo único que este texto pretende señalar es que la fe es el costo de la vida y de la muerte al menos en términos monetarios, pero aquellos que pretenden vivir la vida loca y despreocupada de la moral tenemos la presentación barata del banco a quien le puedes pedir prestado para comprar el regalo carísimo que bien va a enmarcar la mirada sincera y la suplica de perdón (que seguro no mereces) el costo es una pequeña tasa de interés, la capacidad de adquirir aquello que aun no se ha ganado, pero para aquellos que prefieran la honradez y lo beneficios de una muerte que marque el comienzo de una eternidad sin penas, entonces se está hablando de una tasa un poco más cara, al fin la fe paga, y sin fe nadie puede vivir y en una de esas tampoco morir, no te preocupes, solo se vive una vez.