Me parece muy divertida, la forma en la que uno se va ubicando en un mapa social, conociendo amigos y conociendo a los amigos de tus amigos, el teorema del mundo chiquito básicamente dice que un punto nunca esta muy lejos de otro, el chiste es que uno siempre se encuentra conectado en espacio, forma y momento, con alguien más, todo mundo sabe que el mundo es asquerosamente pequeño.
De las relaciones personales siempre me he quedado perplejo, es curioso como las personas más trascendentes en nuestra historia no siempre han llegado a nosotros de manera directa, es un poco esto de que uno nunca sabe para quien trabaja, así pues, uno no sabe si la sonrisa o saludo que fue y vino tiene origen en alguien más.
A ver si me explico, la luna gira alrededor de la tierra por obra de la gravedad, la tierra gira alrededor del sol, astro que su vez corre sobre la órbita que le dicta una galaxia, galaxia de galaxias que claro giran y giran alrededor de algo, al fin la luna alrededor de ese algo grande y pesado que logra equilibrar el cosmos de la misma manera que una mirada equilibra y da sentido a un milagro (que cursi, me doy asco).
Siempre el más pesado dicta la trayectoria, aunque nadie conozca, ni vea, ni ubique a ese rechoncho material, esa inercia llamada destino, suerte, por venir, o la simple colección de consecuencias encarnadas por presente, pasado y futuro, cada uno de nosotros resulta tener el peso importante a según las emociones generadas en alguien más, todos somos esa mirada que permite equilibrar las intenciones y las acciones, todos tenemos ese peso específico que equilibra el universo y lo mantiene girando alrededor de uno y con respecto a todo, pero todos nos encontramos en ese mismo cachito de espacio en modo y circunstancia, siguiendo la, en este caso muy relativa ley de la gravedad, los pequeñitos le siguen al grandote, siempre con esa intención de juntar los cuerpos en órbitas exactas.
No siempre es claro que en las clases sociales existan jerarquías, generalmente se espera que eso sea falso, pero lo que si sucede es que generamos vínculos más afectivos con unas personas que con otras, el propio paso del tiempo en compañía genera la costumbre, muchas veces más peligrosa que el amor, los vicios también se hacen con las personas, uno se va haciendo adicto a los rituales de alguien, a la forma en la que habla, en la que mira, en la que ríe, el tipo de criterio que ocupa en cada situación, el propio vicio de compartir en alusión de no estar solo.
No es que este mal estar solo, pienso que es bueno compartir y acuñar con la finalidad de ser siempre mejores, solo los soberbios se entienden inmejorables, quizá el soberbio tenga razón pero a nadie le importa, nadie les importa, es la forma en la que alguien se relaciona con otro lo que genera el lazo en rigor e importancia, lazo que el propio tiempo como otra más de las circunstancias permea de materiales preciosos, invisibles y cada vez mas insolutos en el tiempo.
Los amigos son una segunda existencia, de dónde viene la amistad, de donde vienen los compañeros. Todos juntos en un mismo instante.
Primer golpe
sirvase a leer un ejemplo en http://elbaulsarnoso.blogspot.com/
ResponderEliminarGracias
Muy padre lo que escribes, me gusta tu estilo. saludos!
ResponderEliminarhttp://elbaulsarnoso.blogspot.mx/2010/12/primer-encuentro-internacional-de.html
ResponderEliminar