Soy un mentiroso.
Me gusta mentir, me es natural, gasto la mayor parte del
tiempo inventando respuestas a preguntas que me ponen una situación
cada vez más incómoda, afortunadamente la mayoría de las ocasiones
nada de eso sale de mi cabeza. Tampoco es que sea necesario,
bastantes de esas mentiras se han filtrado por mi boca, a decir
verdad, todas. Cada hecho de mi vida (afortunado o no) parece
consecuencia de alguna mentira.
Esta es la confesión de un
mentiroso, que como tantos se ha valido del único talento que tiene
en la vida para progresar, para alcanzar sus deseos, los profundos y
los superficiales, sin embargo, el éxito de todas mis empresas, es
en realidad gracias los tiempo modernos, me refiero a que son otros y
no yo los culpables de no detenerse a pensar si lo que digo es
verdad, igual después de un rato cualquier cosa que diga no parecerá
mentira. Es decir las costumbres hacen a las verdades, tampoco estoy
culpando a los crédulos o quienes se declaran incrédulos, nadie
tiene la culpa, quizá es el medio, soy parte de él, soy parte de
todo, finalmente todo tiene una pizca de verdad, un cachito de
mentira, finalmente no hay absolutos, al día siguiente todos los
absurdos, son también probables.
El asunto es que miento, lo hago todo
el tiempo, no sé porque, estoy casi seguro de que la primera vez que
mentí no tenia necesidad de hacerlo, en el fondo soy bueno, ni
siquiera me gusta engañar, pero me gusta mentir, es decir, no tengo
ninguna intención de que crean que soy mejor o peor de lo que digo,
tampoco preciso burlarme de ingenuidad o la bondad, desde luego
también soy bondadoso e ingenuo, pero mentir es sabroso, insisto, no
por engañar, porque te crean, porque soy adicto a ese sentimiento de
vergüenza que hace qué se te llene la cara de colores, ese riesgo
de que te cachen, y no te cachen, más bien ese límite en el que la
gente decide no creer.
Miento para conocer a la persona sin lo
políticamente y socialmente adecuado. Miento para conocer
verdaderamente a una persona detrás de sus mentiras.
Y es que mentir no es un asunto vulgar,
no gira al rededor de la sinceridad o de la bondad, es en realidad un
asunto de dilatar las verdades. Decir verdades es como andar
escalando por difíciles pero solidas montañas de circunstancias,
certezas; mentir en cambio, es caminar por la cuerda floja entre
punta y pico, entre montañas lejanas, trazar una linea fantasiosa y
aventurarse a caminar por ella hasta que alguien deje de creerme y
caiga en una vertiginosa muerte, he incluso ahí como el mismo hombre
araña me tenderé otra liana-mentira, para respirar, sentir la caída
y mantenerte a salvo se siente bien, es decir, eso lo bonito con
mentir, que en el fondo, según mi experiencia, todos quieren creer,
más que eso, todos creen.
Me parecer ridículo que alguien que
sepa leer no sepa mentir, pero, sin embargo lo diré, mentir es decir
algo que crees junto con un montón de cosas que podrías creer, si
de pronto no puedes creer en nada, todo es más fácil, sólo tendré
que decirte cosas que podrías creer (así funciona la ciencia). De
hecho seguro estoy todos contamos mentiras aunque no lo sabemos o no
lo hacemos consciente, y repetimos las mentiras en las que decidimos
creer, así hasta que después de mil años se convierten en verdad,
no hay verdad más absoluta que una mentira disciplinada (así
funciona la fe).
No engaño a la gente, sólo miento, es
como cuando leo un libro, hay cosas que definitivamente sé que son
mentira, como la ciencia ficción y decido seguir con la lectura,
considero todo el ambiente, aunque se que es mentira, y sigo con la
historia, con el cuento, incluso cuando lo termino de leer a base a
eso construyo preguntas que pueden ser ciertas o no, como, si
Wolverine y Superman pelearan quien gana, o quien es más puto/puta
el Henry Chinaski de Bukowsky, o la Sabina de Kundera, son cosas que
no tienen sentido en el mundo real, nunca son preguntas que alguien
quiere saber de verdad, pero responderlas implica una audacia y
re-disfrute de los detalles, de los porqués y de los por quienes,
son lianas-mentiras que te salvan de la realidad.
Pensar en una mentira es la mejor manera de luchar contra el tedio.
Así me gusta mentir, saltar sobre los
bosques de la incertidumbre, contar detalles y ficciones de algo que
podría ser verdad, con el mero empacho de que alguien más lo pueda
construir. Verdaderamente responder preguntas, me gusta abandonar la verdad para aparentar y aspirar a los
milagros de la mentira.
Por ejemplo, hasta la fecha no conozco
a una mujer que no suspire por las ficciones que suceden en los besos
que no nos damos, eso es mentira, no existe, pero ahora que les cuento
me encantaría que fuera verdad.
No engaño, si miento pero no engaño,
no es que diga que pasa algo que no pasa, miento cuando digo que pasó
algo que podría pasar, y es que mentir hacia el futuro, no es igual
que mentir hacia el pasado, el pasado tiene la desventaja de ser
inexistente, ya no esta para revisarlo, sólo se tiene una versión
de él y probablemente sea mentira, al menos es sesgada; el futuro
tiene el inconveniente de ser probable, en cambio el presente por
supuesto, es mentira, o en algún momento lo fue, tan improbable,
grosero y sarcástico. Como cualquier suspiro indecente en los labios
de una mujer impaciente por los labios de algún muchacho mentiroso.
También ésta ese asunto de que
siempre escribo pensando que una mujer me va a leer, y eso no lo hago
mas que por coqueto, porque para ser honestos, miento para que esa
mujer me crea, para que lo crea verdad y al final, yo también lo
crea, hacia hasta que sea realidad. No es engaño, es coquetería
barata y mentiras finas.
También decidí dedicarme a mentir
desde que entendí que bajo la lógica cualquier cosa que sea falsa
implica una verdad, tanto como cualquier cosa que hable de sí, las
tautologías de la vida cotidiana.
Es decir, como van a creer en este
texto que lo escribe un mentiroso. Ciclos tontos, pero, podrían
preguntar por mi moral, por la moral de un mentiroso, de un dispuesto
a mentir, y bueno, ante eso, repito, no es mejor ni peor que la de un
dispuesto a creer. Que es en el fondo lo que hago.
Obviamente todo el texto es mentira.
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