miércoles, 29 de mayo de 2013

Godiness o Cómo vivir entre zombies y no convertirse en vampiro.


Manual practico para principiantes.(Parte 1).


Mantente Cebra hasta que llegues a Rinoceronte.


Síntoma obvio de un godines es su vestimenta, la ropa que le permite no ser distinguido entre otros godines, la incomodidad de las prendas es proporcional a la jerarquía del godines, entre más incomodo más alto es la jerarquía del godines; poco importa si pasará el 87.46 % del día sentado frente a una maquina.

La ropa es una de los primeros “ajustes” de un godines, el primer gran desapego con el que un godines tiene que lidiar es la mezclilla, que dependiendo del hábitat y sub-genero del godines le será permitida los viernes.

El último vestigio de libertad es una mancha de café en los pantalones de mezclilla favoritos, esos desgastados pantalones llegaron a ser los favoritos, porque le permitían correr rápidamente detrás del profesor-vacasagrada que se marchaba con la prorroga para entregar el trabajo final, o permitían correr rápidamente cuando en las protestas de causas sociales se ponían pesaditas, o resulta que esos eran sus pantalones favoritos porque los uso la primera vez que invito a bailar a esa hermosa persona con quien conoció el amor, o porque podía no lavarlos tan seguido y aún así usarlos sin empacho. Ahora el godinez favoriteara su ropa en referencia a “si tiene bonita caida”, color y corte.

Los colores deben ser sobrios la mitad del año, serenos una cuarta parte del año y no tan sobrios el tiempo restante. La elección de dichos colores están en referencia a las elecciones de la manada, no por un deseo de imitación, más bien con la intención de no ir en contra de las sólidas convenciones.

A pesar de ello, dentro de los godines, (más marcado dentro del ala femenina del godinizmo [sin importar su sexo]), se pueden ubicar individuos que ponen atención e interés en las breves diferencias en el ajuar de sus compañeros godines, estas pequeñas expresiones personales en el código de vestimenta godines son por lo general temas de conversación que permiten introducir una breve observación, instrucción o petición laboral, son casi una muestra de afecto dentro de la tribu.

Pero sí estas expresiones de vestimenta en el individuo resultan fuera de rango en los cánones godines, las opiniones alrededor del miembro de la tribu podrían desarrollarse como descripciones poco constructivas que se distribuyen por radio pasillo (principal medio de comunicación del godines) dada la naturaleza y eficiencia de dicho sistema de comunicación es probable que el individuo godines de quien se hable jamas sabrá lo que de él se dice.

Semiótica Funcional

La comunicación verbal o escrita, es siempre distinta con cada miembro, según sea la jerarquía de los interlocutores, el espacio donde se realice la comunicación, la cantidad y características de las actividades godines que se realicen fuera del centro de trabajo, además del número de miembros involucrados en la comunicación.

Sin embargo podemos encontrar, el vocabulario básico y recurrente usado dentro de la tribu, que puede tener distintas acepciones según el contexto y los interlocutores, estas palabras son: gracias, por favor, buenos días, buenas tardes, hasta mañana, pásame la ocho, quedo de usted, sin otro particular y saludos cordiales.

Cómo se había mencionado, estas palabras cogen su significado del contexto y jerarquía entre los interlocutores. Es así como un ¡Buenos días! Se puede entender con las siguiente acepciones: ¿Por qué tan tarde?, ¡Estas bien sabrosa(o)!, ¡Qué bueno que llegas porque hoy no salimos temprano!, !Ya me voy hay te encargo el changarro!, ¡Otra vez se te olvido traerme mi café!, entre muchos otros, la cantidad de acepciones es ilimitada pero numerable; otro buen ejemplo de ello es la palabra “Gracias” que puede significar, ¡Chinga Tu Madre!, ¡Quitate yo lo hago!, ¡Ah como eres pendejo/a!, ¡Ve a ver si los de servicio social no han roto nada!, o incluso, Gracias; estos ejemplos (Gracias y ¡Buenos días!) son más comunes en su modo verbal, y su similar en forma textual son, Sin otro particular y Saludos Cordiales.


Cronos y el papeleo.

El godinez y su noción del tiempo es un tema tan complicado que en éste podríamos invertir varios ensayos, investigaciones y estudios sin lograr entender por completo cómo se entiende el godines en el tiempo, cómo entiende el godines al tiempo, y la sofisticada relación que el tiempo tiene en sus emociones. Encerrando en este paradigma el espíritu y mística del Godinato.

El godines trabaja está en su oficina/cubículo al menos ocho hora diarias, aunque un godines que se precie de serlo trabajara más, incluso hace de su cubículo u oficina su circulo de confort, un refugio de la vida, todo godines presenta tendencias güercajolicas (palabra que utilizan entre ellos), maniáticas u obsesivas, (algunos estudiosos de la tribu, señalan que dichas conductas tienen un origen relacionado con problemas de autoestima y pérdida de la identidad como en otras religiones). El momento más esperado (a corto plazo) para un godines es cuando checa salida, el momento que más le preocupa es cuando checa entrada, pero la hora de la comida, es el momento que más disfruta.

Es decir el godines gusta de estar en su hábitat, incluso se pavonea cuando puede estar en ella durante mucho tiempo, pero siempre estará agradecido con salir de su hábitat.

La hora de la comida representa como en los escolares, la hora de recreo y dispersión, ligado a una sensación de libertad, la hora de la comida atiende a un placer colectivo, es una espacie de ritual que genera un raro y profundo interés en el otro individuo godines, sin embargo hay sub-tribus que aprovechan esta sensación de libertad, para hacer notar su identidad y preferencias no godinescas, siendo el reciclado de anécdotas (o la continuación/desenlace de estas) el más recurrente tema entre los godines a la hora de la comida.

El humor del godines no se relaciona con las actividades que está haciendo, sino con las actividades que no esta haciendo, es ésta la motivación principal del godines, el estado de falta a partir del cual se explica su comportamiento.

Las vacaciones son el deseo más común, básicamente por no estar en la oficina que por las vacaciones en si, aunque la idea misma de fantasear con la vacaciones genera en ellas altas expectativas, mismas que el godines se obliga a cumplir. Algunos miembros hablaran diariamente de las vacaciones pasadas en la hora de comida hasta que tengan oportunidad de tener otras vacaciones, las características de las vacaciones impactan directamente en el ego del godines, por ser el objeto de deseo mas codiciado entre los godines (luego del aumento de sueldo).
El estado de animo del godines mejora según avanzan los días, siendo el lunes el peor día y el viernes el mejor. El viernes es, en algunos casos, un día de kermes en la psique del godines pues el viernes le es permitido usar pantalón de mezclilla y desde luego puede ceñirse a la comodidad de un suetersito, sin corbata o mascada que ataque el cuello.

Quienes comparten una jerarquía horizontal desarrollan un intenso lazo de fraternidad, aún más si el rango de edad no es muy amplio, los miembros de la tribu salen de su llamada guarida para reagruparse en centros sociales de los que pocos salen con sobriedad, se alejan de la conducta de cada mañana y a diferencia de las charlas a la hora de la comida, los compañeros godines abandonan su actitud estéril y cíclica para transformarse en carcajadas y compadrazgos que se van enmarcando en historias de aventuras, anécdotas de lo miembros godines, aventuras de cuando no eran godines, y planes de cuando no sean godines.

Es en este espacio donde se pueden entender mejor al godines, siendo el estado de la más clara muestra de que, el godinez no cifra su felicidad en las actividades que realiza, sino en las que ya realizo o va a realizar.


Godinato, Godines, Godin, Godinista y Godinismos.

Es decir un godinez trabaja para dejar de trabar, un godines se queja del tráfico en coche, un godinez añora su juventud en su juventud, un godines se queja de su soledad con todos sus amigos, un godines no ama lo que hace pero odiaria dejar de hacerlo.

Es decir, el godinato como periodo de tiempo es sólo una representación sincera de algo en lo que todos estamos inscritos, tal parece no hay manera de escapar al godinato, como se señalo anteriormente, es más complicado dejar de ser godines que serlo, incluso, mucha gente no sabe que es godines. En atención a ello más definiciones ejemplares.

Si tu alguna vez has cantado cualquier canción de Luis Miguel, Emmanuel o José José en estado de ebriedad (o casi) en una fiesta de bajo perfil con tus amigotes y el hecho te avergonzó un poquito, felicidades, eres un godines.

Si tu trabajas en un horario de oficina y no adoras lo que haces, o no tienes (puedes tener) una actitud “proactiva” en tu trabajo, felicidades, eres un godines.

Si crees que deberían de pagarte más por lo que haces, felicidades, eres un godin.

Si amas lo que haces, no te molesta lo que te pagan, no entiendes tu vida sin estar trabajando, tu desempeño sólo depende de tu inspiración, tu trabajo requiere mucha creatividad o el nivel de información que manejas es tan cabrón que crees nadie más puede hacerlo, felicidades, eres lo que todo godines admira, y de hecho si no fuera porque la vida es hermosa todos querríamos ser como tu. Godinista.

Si eres un godines frustrado, que se sentía más frustrado como godinez; felicidades el problema no es el godinato. Eres tu.

Proximamente la segunda parte, El godines y el viernes, con el consagrado prologo “El viernes chiquito” además “godin, godines, godines plus, martines, martines de la vega y el godinista” una historia de exito.

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